El rostro y las acciones de los médicos internacionalistas cubanos hablan por sí solas de la solidaridad humana, ese valor universal que debe ser pilar de toda nación y que hoy celebra su día internacional.
La provincia de Matanzas constituye un ejemplo en este sentido al contar con un total de 1 192 colaboradores de la salud que contribuyen a salvar vidas humanas en más de treinta países con mayor representatividad en Venezuela, Angola, Haití y Bolivia.
Según Ariel Pérez González, jefe de la Unidad de Colaboración Médica en Matanzas, el gran ejército de batas blancas está compuesto en su gran mayoría por especialistas en Medicina General Integral que brindan la atención primaria.
Mediante diferentes modalidades de colaboración como el Programa Integral de Salud y la Misión Especial Venezuela, los profesionales del sector llegan a zonas de difícil acceso y extrema pobreza que padecían de servicios sanitarios.
“Estos médicos se distancian por un tiempo de sus familias y arriesgan en ocasiones hasta sus vidas, por la vocación humanista de ayudar a los más necesitados, una de las tareas más nobles”, explicó el licenciado.
Pérez González destacó que gracias a la presencia cubana muchas personas asistieron por primera vez a una consulta médica, recibieron vacunas contra varias enfermedades, disminuyó la mortalidad materna e infantil sobre todo en comunidades de Haití y Bolivia e incrementó la esperanza de vida.
Por más de 55 años de Colaboración Médica Cubana los profesionales y técnicos del sector han salvado más de 6 millones de vidas en diferentes regiones del mundo, bajo el principio de que la salud es un derecho del pueblo.









