Para el doctor Rolando Piloto Tomé, quien integra el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve, su mayor satisfacción es haber salvado vidas a muchas personas que de no estar presentes esas brigadas cubanas, hubieran muerto.
En diálogo con la Agencia Cubana de Noticias, el doctor Piloto como todos lo conocen, manifiesta su orgullo por formar parte de ese contingente, fundado por iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz el 19 de septiembre de 2005, luego del paso del huracán Katrina por el sur de los Estados Unidos en agosto de ese año.
Los hombres y mujeres que integran el “Henry Reeve” gozan de gran prestigio, tanto en la nación antillana como en el resto del mundo, y en sus 13 años de creado ha prestado su ayuda en 19 países y suman siete mil 551 colaboradores, de ellos dos mil 152 mujeres, explicó a la ACN la doctora Regla Angulo, directora de la Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM).
En 27 brigadas, ese “ejército de batas blancas” ha prestado atención médica a millones de pacientes en escenarios devastados por terremotos, inundaciones y epidemias.
El doctor Piloto ha participado en cuatro brigadas “Henry Reeve”, en tres de ellas como Jefe de brigada, la primera en México, para enfrentar las consecuencias de la inundaciones en el Estado de Tabasco en 2007, en 2010 partió en el primer grupo que llegó a Haití después del terrible terremoto ocurrido el 12 de enero de ese año, narra este doctor, orgulloso por el deber cumplido.
Asimismo, en 2017 participó como Jefe de brigada en dos misiones de emergencia, la primera en Perú, luego de las inundaciones causadas por el fenómeno del Niño Costero en la provincia de Piura y la segunda en el Estado de Oaxaca, México para atender a los damnificados por el terremoto del 19 de septiembre.
“Cada país encierra una experiencia diferente, pero definida por el mismo principio, ompartir lo que tenemos y no ofrecer lo que nos sobra, nuestros recursos humanos y el conocimiento de la escuela cubana de medicina, en el más noble de los principios, el internacionalismo”, remarcó.
Los verdaderos protagonistas fueron los profesionales que integraron cada equipo, quienes ajustándose a las condiciones de trabajo en un escenario devastado por desastres, ermanecieron de sol a sol brindando atención médica, no obstante las adversidades de estos fenómenos, aseveró.
Cada integrante de estas brigadas tiene un legado que compartir, las misiones están hechas de héroes anónimos, que no se despojan de la humildad pero se enriquecen como seres humanos por cada día entregado y a su vez contribuyen a alcanzar lo que un día señalara nuestro Comandante en Jefe: “un mundo mejor si es posible”, sentenció.
La colaboración médica cubana actualmente abarca 67 países con 37 mil 472 colaboradores, quienes contribuyen a garantizar el más preciado de los derechos: la salud, y ponen bien en alto el nombre de Cuba.









