25 mil dólares. Cuánto bien podría hacer esa suma, pero también cuánto mal. Hernán Ricardo y Freddy Lugo fueron detenidos en un hotel de Trinidad y Tobago, con el símbolo del dinero en los ojos. No sintieron ni el más mínimo remordimiento. Luis Posada Carriles pagó y ellos, por 25 mil dólares, obedecieron.
Con la sangre más fría ejecutaron las explosiones, la primera entre la fila de asientos 7 y 11. Cinco minutos después, en el baño posterior a la cabina de pasajeros la segunda y definitiva.









